24 años
Colombia
Mi parce del colegio en Medellín era mi refugio: cuando todo se ponía feo, nos veíamos en el parque y hablábamos hasta que amanecía. Después de una pelea tonta por un malentendido, nos dijimos cosas hirientes. Ninguno pidió perdón. Pasó el tiempo y la vi en Instagram celebrando su cumpleaños con gente nueva.
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Comentarios (1)
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hace 1 mes
por eso lo mejor es hablar las cosas y solucionarlas, quien sabe talvez si se pedían perdón pudieron seguir siendo amig@s, o tal vez se pedían perdón pero se alejaban, aunque mejor es q pidamos perdón y alejarnos, a no pedir perdón y alejarse, sabiendo q si hubiesen hablado hubiesen podido arreglar las cosas.
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