23 años
Perú
<p class="mb-4">¿Vieron todo el alboroto que se armó con El Rubius y el nuevo GTA 6? Resulta que el famoso streamer fue uno de los pocos afortunados invitados por Rockstar Games para visitar sus instalaciones y probar contenido exclusivo del juego más esperado de la década. Pero claro, como pasa siempre en internet, las críticas no tardaron en saltar. Un montón de usuarios empezaron a atacarlo, acusándolo de "venderse" a la compañía y reclamándole que sus comentarios ya no eran objetivos.</p><p class="mb-4"><b>"Vivís en una realidad alterada": La contundente respuesta</b></p><p class="mb-4">Fiel a su estilo, Rubius no se quedó callado ni dejó que lo pisotearan. Ante la ola de odio, salió a dar la cara para aclarar que Rockstar no le pagó absolutamente ni un centavo por hacer ese contenido. Es más, soltó el dato de que ni siquiera va a ganar dinero con ese video porque saltó el <i>copyright</i> por la música protegida.</p><p class="mb-4">Para cerrarle la boca a los <i>haters</i>, el creador les refrescó la memoria recordando que él mismo ha sido de los primeros en criticar a la empresa cuando toman malas decisiones, como toda la bronca que hay actualmente por el formato físico de los videojuegos.</p><p class="mb-4"><b>¿Por qué tanto drama en la comunidad?</b><br /> Todo este fuego cruzado empezó por la simple envidia de ver quién tiene el privilegio de ver material de GTA 6 antes que los demás mortales. Mucha gente empezó a comparar streamers, cuestionando por qué Rubius fue el elegido para esta experiencia VIP.</p><p class="mb-4">Pero ojo, porque esto abrió un debate bastante interesante entre los jugadores: ¿Puede un creador de contenido mantener su opinión 100% real e independiente cuando una empresa gigante le da estos tratos exclusivos? Muchos creen que estos "regalitos" terminan condicionando las críticas, suavizando lo que realmente piensan.</p><p class="mb-4"><b>El hype sigue por las nubes</b><br /> A pesar del mal rato, Rubius dejó clarísimo que está volviéndose loco de emoción con GTA 6. Aseguró que lo poco que pudo ver y jugar allá adentro hizo que sus expectativas se dispararan a otro nivel.</p><p class="mb-4">Por lo pronto, él ya marcó su límite: ir a las oficinas de Rockstar no lo convierte en un empleado de ellos. Y mientras el internet sigue peleando, el resto de nosotros seguimos tachando los días en el calendario para poder jugarlo de una vez por todas.</p>