46 años

Panamá

En la noche, en la reunión familiar, me quedé callado todo el tiempo, fingí reír, fingí comer, fingí que todo estaba bien, cuando todos se fueron, mi esposa abrió la puerta del auto y encontró la carta que había estado escondiendo: la notificación de que me habían despedido hacía semanas, ya no pude sostener la mentira, ella solo me abrazó fuerte, sin reproches, y ahí, en medio del garaje oscuro, me quebré por completo.

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Comentarios (1)

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hace 4 mess
que sad papu
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