18 años
El Salvador
Siempre fue fuerte, nunca la vi llorar. Pero anoche, mientras lavaba los platos, la escuché sollozar bajito. Me escondí detrás de la puerta. Decía “No sé en qué fallé”. Desde ese día la miro diferente. se que mi madre se estaba rompiendo, solo que lo hace en silencio, cuando cree que nadie la ve.
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