21 años
EE.UU.
Cuando era niño me llevaron solo a sacar mi visa porque todos mis hermanos habían nacido allá menos yo. El consul me preguntó que si me quería quedar en Estados Unidos y yo pensé que ya no iba a volver a ver a mi mamá. Me solté llorando diciendo que no, ya que hiba a extrañar a mi gfa. El consul se paniquó y empezó a darme dulces para que me calmara. Me la aprobaron nomás para que dejara de llorar. Ahora en cada renovación ya saben quién soy y me la aprueban en fa
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