30 años
Panamá
Vivo cansada de sostener a mi hermana y a su esposo, porque ninguno de los dos quiere hacerse responsable de su propia vida; siempre hay una excusa para no trabajar o para pedirme dinero “prestado” que nunca vuelve. Mi casa se volvió su comodidad y mi paciencia su costumbre. Los quiero, pero ya no los soporto cuando actúan como si yo les debiera algo.
0