18 años

Otro

Trabajo en una librería de Buenos Aires; me gusta leer cartas olvidadas dentro de libros usados. Un día encontré una dirigida a alguien con mi mismo nombre y mi misma edad, hablando de sueños de viajar y de no rendirse con el arte. Pensé que era coincidencia hasta que vi la fecha: estaba escrita este año, pero el libro llevaba décadas en la tienda. Desde entonces dibujo todos los días, como si esa carta hubiera viajado en el tiempo para recordarme quién quiero ser.

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Comentarios (1)

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hace 3 mess
que buena historia, debes de ser una persona increible
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