25 años
Venezuela
Tenía 22 años y mi gato, el travieso de Benito, decidió arruinar mi primera cita. Invité a este chico guapo a casa, preparé cena romántica, velas y todo. Benito, celoso como siempre, saltó sobre la mesa, tiró el vino y se enrolló en las piernas del pobre tipo. "¡Es adorable!", dijo él riendo, pero yo moría de vergüenza. Al final, terminamos limpiando juntos, riéndonos a carcajadas. Benito nos unió más que cualquier plan. Ahora, ese chico es mi novio, y Benito duerme en nuestra cama.
1