28 años
México
Cuando tenía 10 años, mi padre me obligó a ir al velorio de un amigo suyo que no conocía. Cuando llegamos allí, me quedé en un rincón esperando para irme. Entonces, un hombre se me acercó y me dijo: "disfruta tu vida muchacho, sé feliz porque yo no la disfruté". Puso su mano sobre mi cabeza y se alejó. Antes de irnos, mi padre me obligó a despedirme del muerto, y cuando miré el ataúd me asusté: era el hombre que me habia hablado mientras yo estaba en el rincón. Cuando llegue a casa no pude dormir y tenía unas pesadillas horribles, tenía miedo de estar solo, no apagaba las luces por las noches... muchos años viví traumado hasta que supe que aquel difunto tenía un hermano gemelo...