30 años
Panamá
Soñé con tener una boda bonita, con flores, luces y mi canción favorita sonando mientras caminaba al altar. Todo iba perfecto, hasta que mi loro empezó a gritar desde su jaula ¡Carlos, no te cases! ¡Carlos, no te cases!. todos se quedaron en silencio mirándome. Mi novio Carlos, nervioso, solo sonrió, pero pero yo me sentía muy molesta, como mi loro podía hacerme eso. Resulta que mi loro escuchó repetir esa frase un día antes cuando estaba con sus amigos.
0