Mi enamorado quiso declararse con un cartel gigante que decía “¿Quieres ser mi…?”. Cuando lo abrió, el viento jugó en su contra y el cartel se rompió a la mitad. Solo quedó “¿Quieres?”. Yo respondí sí. No sabía qué estaba aceptando, pero ya qué.
Fuimos a una cita a un café que parecía bonito… hasta que descubrimos que no tenía señal, ni wifi, ni enchufes. Nos miramos, asustados, como si nos hubieran dejado en la era prehistórica. Tuvimos que hablar. Sí, HABLAR. Y sorprendentemente… nos cayó bien conversar
Mi hermano me confesó que se iba a meter a un concurso de baile y yo me reí porque él es más duro que un palo; pero hoy lo vi practicar en secreto, sudando, fallando, intentando… y me dio orgullo, porque a veces el talento no importa tanto como las ganas de dejar de ser mediocre en algo.
Tenía una página de accesorios (bisutería, maquillaje) y fingía ser mujer y les hablaba de “nena” "preciosa" para que me compraran. Y cuando iba a las entregas les decía “ya va el chico que me ayuda a entregar” jajajaja 🤣
Un niño se me acercó en la calle y me dijo que me parecía a un súper héroe de su caricatura; me dio risa, pero él insistió y me regaló un sticker de Sherk “para que no me olvide de ser bueno”; no sé quién era ese chiquito, pero desde hoy tengo el sticker.
Hoy mi jefe me llamó a su oficina y pensé que me iba a botar, pero en vez de eso me pidió que le enseñe a usar TikTok porque “sus sobrinos ya no lo respetan”; terminé haciendo un video con él bailando cumbia y en ese momento me di cuenta de que nadie es tan serio como parece.
Mi ex reapareció diciendo que quería hablar “como adultos”; acepté, nos vimos en un café, y de pronto me confesó que nunca me dijo la verdad sobre por qué terminó conmigo: no fue por falta de amor, sino porque tenía miedo de no ser suficiente; lo escuché en silencio, entendiendo que a veces las historias no acaban mal, solo acaban antes de entenderlas.
Mi esposo va a las tiendas por primera vez y dice: siempre vengo a esta tienda cada año por las promociones navideñas y le hacen descuentos 😅 es como un guiño guiño de la vendedora y mi esposo 😅
En el trabajo se cayó el sistema y todos aprovechamos para descansar, menos yo, que encontré un archivo viejo donde mi yo de hace años había escrito metas que ya había olvidado; me dio vergüenza leerlas porque eran tan pequeñas que hoy me parecían fáciles, pero entonces me di cuenta: las cumplí sin celebrarlas, así que me compré una gaseosa y brindé conmigo mismo.
Una vez escuche un parlante qué decía "mazamorra morada a 1 solcito, compre caserito" con la vos de una niña, fui a comprar y me di con la sorpresa q es un señor el q vendía, la cuestión es que me fui de viaje y escuche el mismo audio en otra región, ahora no se donde empezó eso y en cuantas regiones venden con ese audio.
Hoy, mientras esperaba mi combi, un desconocido se sentó a mi lado y empezó a contarme que había soñado conmigo, aunque no me conocía; yo pensé que estaba loco, pero describió mi mochila con detalle, la misma que compré ayer; me quedé helado, pero él solo se rió y dijo: “A veces el destino se adelanta a las presentaciones”, y se fue como si nada, dejándome con una historia que nadie más me creerá.
Hoy en el gym llevaba mis audífonos y estaba tan metido en la música que no escuché cuando tronó mi pantalonera en plena sentadilla. Solo sentí el airecito frío y las miradas incómodas de los que estaban atrás de mí. Me tapé con una toalla y salí caminando derechito como si nada hubiera pasado. 😢😂
Tengo un compañero de facultad que siempre que le pregunto como esta, jamas me dice "bien" y me empieza a contar sus problemas... Y la verdad es que prefiero hacer otras cosas!
Cuando tenía 12 estaba jugando al play y estaban los testigos de Jehová afuera tocando la puerta, yo reevicio por mí juego les dije que llamaría a mí maa. Mí maa viendo la novela, le dije que había una tía que no me acordaba el nombre estaba preguntando por ella ella se fue a ver quién es. Aún me acuerdo su cara cuando volvió 😢😂
Hoy mi sobrino de seis años me dijo que cuando sea grande quiere ser “como yo”, y aunque me reí pensando en lo loco que suena, por dentro me tembló todo porque uno nunca se siente suficiente para que lo admiren; igual lo abracé fuerte y le dije que él puede ser lo que quiera, incluso algo mejor que yo, y me juró que igual me va a invitar helado cuando sea famoso.
Mi papá me pidió que lo ayude a crear una cuenta de Facebook y terminé explicándole por qué no debe aceptar solicitudes de “mujeres rusas que lo aman sin conocerlo”; él me dijo que yo exageraba, pero igual me dejó bloquear a medio mundo mientras él buscaba sus fotos antiguas como si fuera influencer.
Hoy mi abuelita me enseñó a hacer su famoso arroz con leche, pero cada vez que le preguntaba cuánta azúcar llevaba, me decía “a ojo nomás, hijita”; terminé con una olla que parecía mazamorra de otro universo.
En el trabajo me pidieron que dé una charla motivacional al equipo, y yo, que no sé ni motivarme a mí mismo para lavar mis platos, solo dije: “Lo importante es no rendirse”, pero justo en ese momento se apagó el proyector y todos se ***on de risa; al final salió bien porque, sin querer, demostré que hasta los fallos hacen más llevadero el día.
Ayer mi novia y yo fuimos al mercado y terminamos discutiendo por una cebolla, literal; ella decía que estaba muy cara y yo decía que estaba muy fea, al final la compramos igual porque la casera nos escuchó pelear y nos regaló otra, y salimos de ahí muertos de risa porque somos capaces de pelear por cualquier tontera y reconciliarnos igual de rápido, como si el amor necesitara su drama para mantenerse divertido.
En la combi una señora desconocida me confesó que lleva tres días buscando sus lentes… y los tenía puestos; yo intenté no reírme, pero ella misma se mató de risa,